CRITIK-ALL

Saturday, September 16, 2006

CRITIK-ALL: September 2006


MUCHAS DE LAS IMPERFECCIONES QUE ANTES DEBÍAN
SOPORTARSE, AHORA TIENEN SOLUCIÓN. (…) EL MERCADO DE LAS BANALIDADES OFRECE
ALTERNATIVAS DE BAJO COSTO PERO ALTÍSIMO RIESGO.


PONIÉNDOLE EL PECHO AL DOLOR
Por: Sandrucks

La vida pasa entre copas para ciertas mujeres que ven en el 36b la clave del éxito. Sin embargo, descubren cuánto puede llegar a doler la belleza.

En Colombia, los cánones actuales de belleza demandan de las mujeres curvas peligrosamente perfectas. La voluptuosidad se ha convertido en obsesión de muchas y en la muerte de otras que han partido de este mundo abandonadas en un frío quirófano que les prometía el paraíso de la perfección y la popularidad, pero a cambio les dejó un mal corte de bisturí, muchos hematomas y el reconocimiento mayor…la etiqueta numerada de la morgue colgada del dedo gordo del pie.

Magda, una niña de nueve años confiesa que si antes de los quince no tiene una buena pechuga, prefiere decirle al papá que la haga operar como regalo de cumpleaños porque ni loca se queda así. Además añade que le importa un pito la fiesta, la torta, el vals…”eso ya pasó de moda y es cuento de niños”. Los padres aún juegan un rol importante en la formación de sus hijos, por tal razón es curioso ver cómo son ellos los que en casos particulares incentivan a las niñas a fundar su autoestima sobre la imagen que el espejo les proyecta todas las mañanas antes de ir al colegio. Lucía por ejemplo tiene diez años y su madre la obliga a tomar hormonas para acelerar su desarrollo, aunque aún está a las puertas de la pubertad, su apariencia es la de una joven de quince o dieciséis años. El sueño de su madre es convertirla en reina y como ella dice: “Ese libro si dice la verdad mijita, porque sin tetas no hay paraíso y si no aumenta a una 36, pues llamo al tío que es cirujano para que me le haga una intervencioncita”.

Entre las niñas existe una competencia proporcional a su ingenuidad y deseos de ser unas mujeres despampanantes como las que salen en televisión o mejor aún, las que aparecen en las vallas publicitarias de la congestionada ciudad provocando innumerables accidentes.

Desde el colegio, las reuniones entre clase realizadas en los baños sirven para debatir el futuro de cada una a través de curiosas prácticas como la siguiente que consiste en pasarse un lápiz sobre el pecho, si este se levanta quiere decir que le augura un próspero porvenir, de lo contrario, la perdedora será el fenómeno de “dos espaldas” a la que por sentencia anticipada le aguardan chistes de mal gusto y críticas sin sentido de una sociedad llena de aire y objetos desechables. Incluso, las mujeres al reemplazar su naturaleza de carne y hueso por plástico y silicona corren el riesgo de convertirse en cosas producidas en serie de corta vida, poseedoras de una profunda superficialidad y una superficial inteligencia.

Gracias a la ciencia muchas de esas imperfecciones que antes debían soportarse, ahora pueden solucionarse. Aunque el costo no siempre esta acorde con el bolsillo de esta envalentonada democracia, el mercado de las banalidades ofrece alternativas de bajo costo pero altísimo riesgo y en este caso el comentario no apunta a las clínicas clandestinas de médicos autonombrados. La referencia se relaciona con los servicios que ofrecen algunos centros de estética de barrio donde por $50.000 garantizan aumentar el tamaño de los senos –en pocas sesiones- utilizando riesgosas prácticas caseras, como inyectar aceite de cocina para lograr el efecto deseado.

Bien dicen que el que quiere marrones aguanta tirones, no obstante, Marisela de 27 años comenta que tuvo que enfrentar una dolorosa experiencia a causa de una de esas prácticas y lo hizo por complacer a su esposo el cual cuando tenía oportunidad la comparaba con mujeres mejor dotadas, haciéndola sentir insegura. Días después de su última sesión, Marisela sintió duro uno de sus pezones, sin embargo, creyó que era un efecto normal hasta que el dolor fue tan insoportable que tuvo que acudir a un médico de verdad –como ella enfatiza- y este le dio la mala noticia, una infección ocasionada por un agente extraño en su cuerpo, había comprometido seriamente la glándula mamaria del seno izquierdo por tal razón el paso a seguir era retirar toda la glándula, la areola y el pezón en otras palabras esto significaba una mastectomía y posteriormente el abandono de su pareja.

La inconformidad con el cuerpo hace que la imagen que se ve en el espejo resulte a veces insoportable y la presión de otras personas es un detonante efectivo a la hora de inmolar la autoestima de alguien, sobre todo de una mujer presa de un cóctel bomba de hormonas y contradicciones.


MUSAS MODERNAS

Los autores buscan en su entorno fuentes de inspiración, de allí beben para transmitir a un público determinado al consumo y al ocio, lo que perciben según su experiencia. La voluptuosidad está ligada al erotismo y por exageración y degradación a la pornografía. Mujeres de faldas cortas, largas cabelleras, uñas largas decoradas con diferentes figuras y colores y escotes que dejan en el aire la pregunta (¿dónde quedó el resto de la tela?) son las que por lo general acompañan a otra célebre especie colombiana: el traqueto o mafioso, retratado en la novela de Gustavo Bolívar Sin tetas no hay paraíso como el encargado de invertir en la modificación de sus juguetes sexuales, que para el caso son las jovencitas inexpertas a las que el verbo trabajar…les da absoluta flojera y por tal motivo prefieren ser noqueadas en el ring de este efervescente machismo con tal de obtener una copa más.

Personajes de este tipo opinan que la mujer no debe esforzarse mucho en la actualidad, ya que, su rol principal -según coinciden algunas canciones-, consiste en ser un simple accesorio de exhibición con las neuronas en fuga, un agujero negro que ha succionado esa masa amorfa y gris a la que se le conocía como cerebro y que se ha llenado con cuatro razones filosofales por las cuales matarse en un gimnasio, la primera unos senos grandes y tonificados, un par de piernas estilizadas y cuidadosamente bronceadas, un abdomen más plano que un lenguado y una cola sismorresistente, es decir, alejada años luz del demonio de la flacidez. Como muestra de canciones que rinden culto a la mujer prefabricada y a su entorno transformado en la pasarela de la frivolidad, este” bello” reggaeton:

Cambia esa cara de seria Esa cara de intelectual, de enciclopedia Que te voy a inyectar con la bacteria Señorita intelectual, ya se que tienes El área abdominal que va a explotar Como palestino…

Atrévete, te, te, te Salte del closet, Destápate, quítate el esmalte

Hello, deja el show Súbete la mini-falda Hasta la espalda Yo te lo juro de que por ley Aquí to’a las boricuas saben karate Ellas cocinan con salsa de tomate Mojan el arroz con un poco de aguacate Pa’ cosechar nalgas de 14 quilates

1 Comments:

  • At 18/9/06 8:47 AM, Anonymous Anonymous said…

    Eso de las cirugias esta muy en boca de todos ahora con esa novelita Sin tetas no hay paraiso, antes de educar a los jóvenes el mensaje es difuso y se presta a malinterpretaciones, ya que parece una apología a la narco cultura, de esta se desprende toda esa obsesión patológica por la silicona. Es triste ver impotente cómo las nuevas generaciones se sumergen el un absurdo reduccionismo donde sólo impota la apariencia y las personas pasan a ser simples objetos de "plástico", al igual que las muñecas que ve uno en las sex.shop.

     

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